¿Qué es la inmunoterapia celular, en palabras sencillas?
Un tratamiento cuyo principio activo no son fármacos químicos sino células del sistema inmunitario. Se extrae sangre del paciente, se trabaja fuera del organismo con las células aisladas de ella —se activan o se les da la especificidad necesaria— y se devuelven. El objetivo es que la propia inmunidad reconozca su diana con más precisión: células tumorales en oncología, o los propios linfocitos agresivos en la enfermedad autoinmune.